LOS JUEGOS DEPORTIVOS PONEN EL BROCHE DE ORO A UNA GRAN TEMPORADA

LOS JUEGOS DEPORTIVOS PONEN EL BROCHE DE ORO A UNA GRAN TEMPORADA

Los Juegos Deportivos Municipales organizados por el Instituto Municipal de Deportes, pusieron el broche de oro a la temporada de la vuelta a las competiciones.

A finales de mayo se celebraron las clausuras de los más pequeños, los prebenjamines. Casi 800 niños distribuidos en los deportes de fútbol, fútbol sala y baloncesto  recibieron en el Campo José Copete, Juan de Toledo y Pabellón de Parque Sur, una merecida medalla a los casi ocho meses de divertidísimas convivencias deportivas, donde se ha tratado de inculcar fundamentalmente hábitos de respeto, deportividad, esfuerzo y compañerismo. La participación de los niños fue alta, pero no fue menos la de los familiares y amigos de estos pequeños deportistas que abarrotaron las gradas de las instalaciones donde se celebraron estos tres eventos.

Esta semana se afrontaba la recta final de las clausuras, y la organización había dispuesto en el miércoles y el jueves, como los dos días grandes para celebrar tan ilusionante acto de entrega de trofeos. El miércoles recogieron sus premios la categoría senior. Esforzados deportistas, muchos de ellos con amplias familias, que a pesar de todo, desafían cada semana a su edad, a las circunstancias y al poco tiempo del que disponen, para hacer que el deporte siga formando parte de sus vidas. Los Juegos Deportivos Municipales se encargan de dar respuesta a estas necesidades y a fomentar el deporte popular en estado puro, pero siempre con unos estándares de organización y compromiso sobresalientes.

Para el último día, quedó el día grande por excelencia. El reparto de trofeos del resto de categorías y deportes: Fútbol, fútbol sala, baloncesto y voleibol. Desde la categoría benjamín hasta la categoría juvenil, pasando por alevín, infantil, cadete y juvenil. El evento superó todas las expectativas. Había ganas de volver a retomar este acontecimiento. Más de 1000 días sin celebrar esta fiesta del deporte para la ciudad. Una pandemia de por medio. Muchos meses de incertidumbre, de parón, de inactividad, de desasosiego, parecían que habían pasado completamente a la historia. Ni las altas temperaturas, ni los quehaceres diarios, pudieron frenar esta avalancha de niños, adolescentes, jóvenes, padres y abuelos, que pudieron volver a aplaudir a sus deportistas, a verlos haciendo una de las cosas que más les gusta. Estar con sus compañeros de equipo, celebrando el fin de temporada y recogiendo sus merecidísimos premios de una ceremonia que repartió casi 200 trofeos, con una puntualidad y organización excelente, en la que no quedó un reconocimiento por recoger, ni hubo un solo desliz. Más de tres mil asistentes entre todas las ceremonias,  y eso que solo iban los premiados. El deporte ha vuelto en estado puro. Por fin, podemos respirar, nunca mejor dicho, deporte y normalidad.